Un veterano de vuelta a Vietnam

El día se levantó más nublado y ventoso que el día anterior. El mar estaba muy bravo y miles de espumas se veían hasta el horizonte.

Mientras corríamos por la orilla de la larga y solitaria playa de China Beach (Danang), en la costa central de Vietnam,  ahora con grandes resorts en construcción, tratábamos de imaginarnos este lugar 40 años atrás, tal y como nos lo había contado la noche anterior John.

John es un veterano de la guerra de Vietnam que paso temporadas en China Beach, en la costa central del país, y ahora volvía al mismo lugar, cuarenta años más tarde, para reconciliarse con su pasado. En China Beach (Danang) había una importante base del ejército americano donde solían destinar a los soldados dos o tres días para descansar del estrés del campo de batalla. En la base había buena comida, bebida, chicas, playa, sol y hasta tablas de surf, lo que hacía de esta base una pequeña california donde podían quitarse la morriña.

Conocimos a John la noche anterior y compartimos cena con él y con Hoa, el propietario vietnamita del guest house donde nos alojábamos (Hoa’s place). Hoa, que habla un perfecto inglés, también había estado en la guerra luchando con el bando americano o sudvietnamita. Empezaron a contar batallitas de esa época y se les iluminaba la cara al recordar los pequeños detalles, los más mundanos, como el pastel de chocolate que de vez en cuando les servían en la ración de comida, o los 4 cigarros y 2 cervezas que el ejercito les proveía. Y recordaban también, cómo algunos reclutas se sacaban un sobresueldo vendiendo el tabaco y las cervezas que no querían.

Ya con unos rones sobre la mesa, John nos explicó que volvía al Vietnam  para quedarse a vivir una larga temporada y que estaba buscando una escuela en la que poder dar clases de inglés. Ahora que estaba retirado, con una pensión, sin mujer e hijos, su cuerpo le pedía esto. En su memoria aun estaban muy presentes los dos años que paso en la guerra, el infierno que vivió y una vuelta a los Estados Unidos sin el reconocimiento social. Todo esto hacían de este viaje una oportunidad para borrar el viejo Vietnam de su memoria y sustituirlo por un nuevo Vietnam, donde la modernidad está muy presente, la gente vive mucho mejor y está avanzando vertiginosamente: un nuevo Vietnam en el que él pudiera aportar un granito de arena, dando clases de inglés a sus gentes, que tanto admira y respeta.