Mirar Laos por primera vez…


Cambiar de país tiene algo de mágico, todos los sentidos se vuelven más agudos y percibes todo tipo de detalles que a medida que pasan los días se van volviendo familiares. Cuando cambias de país te fijas en las nuevas facciones de las personas, y los matices de sus vestimentas. Descubres nuevos platos y maneras diferentes de usar los ingredientes.
Ves medios de transporte que tienen un carácter singular. Llegar a una frontera por una carretera perfectamente asfaltada, y al cruzar, continuar por un camino de arena lleno de baches dice mucho de las diferencias entre dos países.
Disfrutamos mucho en estos momentos en que tus ojos miran por primera vez y todo es sorpresa, el privilegio de volver a tener la mirada de un niño.
Os dejamos con estas fotos de un Laos que miramos por primera vez!

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