Dejamos Asia… cuando se cumple un año del accidente nuclear de Fukushima

Nos despedimos de Asia, el continente que más países tiene en riesgo de experimentar las fuerzas de la naturaleza, justo un año después de uno de los peores desastres de nuestra historia, esta vez, de origen humano: el accidente nuclear de Fukushima.
Os dejamos esta cápsula de audio… sobre lo natural y lo humano!

Transcripción: Son las tres de la mañana. Estamos al pie de la montaña que nos permitirá ver amanecer viendo el volcán Ijen y su magnífico lago turquesa en la isla de Java en Indonesia. Es todavía de noche, pero empezamos a caminar…
Llevamos ya un ratito de marcha y el día empieza a despertar…De repente, como si hubiéramos frotado la lámpara de Aladino, una gran nube gris sale escupida del volcán y empezamos a oler a sulfuro… La gente de la zona, acostumbrada a estas fuerzas de la naturaleza, nos cierra el paso y no podemos seguir.
Nos acordamos entonces del tsunami que en 2004 acabó con la vida de más de 200.000 personas aquí en Indonesia y del terremoto de Haití que dejó más de 300.000 muertos y cientos de miles de refugiados. También recordamos el paso del ciclón Nargis en Myanmar donde estuvimos hace unos meses y del valle de Kathmandú en Nepal, donde desde años, se preparan para un terremoto que se prevé devastador…
Y justo el otro día mirábamos las fotos que el fotoperiodista croata Zoran Bozicevic había hecho un año después de que un terremoto y el posterior tsunami arrasaran la zona de Tohoku en Japón mostrando la pronta recuperación y las labores de reconstrucción de la zona. Sí, es increíble la resiliencia humana a las manifestaciones naturales, la enorme capacidad de recuperación frente a tsunamis, volcanes, ciclones, tormentas o terremotos para seguir proyectando el futuro.
Pero justamente este tsunami en Japón llevó a unos de los accidentes nucleares más graves de nuestra historia: lo recordáis verdad? A día de hoy, un año después del accidente nuclear de Fukushima, ni el reactor ni los efectos de la radioactividad están controlados. Ni en este, ni en ninguno de los otros accidentes nucleares de la historia hemos demostrado que podamos recuperarnos de algo así: cientos de miles de refugiados, muertos, enfermedades derivadas de los efectos de la radioactividad, efectos aún desconocidos o zonas de acceso prohibidas… que seguirán siendo prohibidas más allá de nuestras vidas.
Quizás podamos enfrentarnos a las fuerzas de la naturaleza, y recuperarnos y volver a empezar pero no podemos, ni sabemos recuperarnos, ni controlar, ni asumir, ni gestionar un riesgo de origen humano como es un accidente nuclear…
Si sabemos generar electricidad de otro modo… debemos pues seguir asumiendo este riesgo?