Las misiones de los jesuitas

Un “triunfo de la humanidad”, así es como describió Voltaire el experimento social que los jesuitas llevaron a cabo con los guaranís en zonas remotas de Sudamérica durante los siglos XVI y XVII.

Los guaranís eran los indígenas de estas zonas de selva, territorio ahora repartido entre Argentina, Brasil y Paraguay que vivieron de forma nómada y en equilibrio con la naturaleza  hasta que los colones, españoles y portugueses, empezaron a secuestrarlos para usarlos como esclavos.

Los misioneros jesuitas crearon por aquella época las reducciones (o misiones), donde educaban y evangelizaban a los guaraníes a la vez que les protegían de la esclavitud. Obviamente, el fin último era convertir al cristianismo a aquellos aborígenes, pero se dice que fue una elección de vida de los guaranís: en realidad o aceptaban vivir en las reducciones o se sometían a la esclavitud, y en la esclavitud se desvanecía  toda pizca de libertad en sus vidas, por lo que no fue una opción de vida totalmente deseada la de vivir en las misiones, sino más bien un acto de pura supervivencia.

Es casi increíble como tan sólo dos jesuitas eran capaces de formar una misión de hasta 5.000 guaraníes. Así que, si estos últimos hubieran querido, podrían haber acabado con esta forma de organización. Sin embargo duraron más de cien años, y se terminaron, no por los aborígenes, sino por una orden de expulsión de Carlos III, que temió que esta orden religiosa tuviera “demasiado poder”.

Seguramente muchos habréis visto la película “La Misión” que habla precisamente de estos últimos días de las misiones jesuitas, así que os sonará esta parte de la historia.

Os dejamos con alguna foto de la reducción (misión) de San Ignacio Miní y de las impresionantes Cataratas de Iguazú donde se rodaron escenas de la famosa película.