Un no-lugar llamado Salar de Uyuni


El Salar de Uyuni, en el altiplano de Bolivia, es el mayor desierto de sal del mundo: ocupa una superficie equivalente a la de toda la provincia de Lleida, unos 12.000 km2.

Estando allí te sientes confuso, fuera del tiempo… sólo te rodea sal y el silencio de un lugar, o más bien de un no-lugar, que parece no tener límites. Aquí donde parece que no hay vida, pero donde, a la vez, uno tiene la sensación de que todo empieza y acaba.

Hicimos el recorrido en tres días, y lo recordamos como un circuito de extremos: de paisajes desérticos, lunares, de lagunas de colores rojizos, verdes y azules, de rocas, especies animales y vegetales nuevas para nosotros, de frío intenso, de sufrir los efectos de la altura…

Os dejamos con las fotos y un vídeo de unos días que compartimos con nuestras amigas viajeras Aleyda y Ariadna (www.eligenuestraaventura.com) y Eli.
Ah! Y al final, una explicación para aquellos que queráis saber por qué el salar permite jugar con la perspectiva y obtener estas fotografías tan divertidas.




























FOTOGRAFIA EN EL SALAR DE UYUNI: Jugando con las perspectiva

Los miles de km2 de sal blanca que ofrece el Salar de Uyuni lo hacen un lugar único y perfecto para jugar y manipular la perspectiva con la cámara.

La perspectiva forzada es una técnica que utiliza la ilusión óptica para que un objeto parezca más grande, más pequeño, más cerca o más lejos de lo que en realidad es. Sólo depende del entorno y la iluminación, y en el salar, sin duda, se dan las condiciones para sacar estas fotografías tan divertidas, pura ilusión óptica.

¿Cómo hacerlo?

– La cámara tiene que estar lo más cerca del suelo posible. Tendrás que tumbarte en el suelo.
– La apertura del diafragma lo más cerrada posible para que queden todos los planos enfocados.
– Deja volar tú imaginación.
– Lo mismo para vídeo.