Recorriendo el Rif: Chefchaouen y Tetouan


Dejamos atrás Tánger y su personalidad canalla, típica de las ciudades portuarias y fronterizas.
Un autobús nos lleva a Chefchaouen, una pequeña ciudad entre las abruptas montañas del Rif. Nada más entrar en su medina por la puerta el Ain (Bab el Ain) uno se adentra en un laberinto de estrechas calles, donde todo está pintado de color azul. Subidas y bajadas, escaleras empinadas y rincones singulares llenan esta bonita medina de alicientes para la vista.


Dejarse perder y andar sin rumbo por la medina es una agradable experiencia para el viajero. Después de haber ejercitado las piernas por las empinadas calles, qué mejor que relajarse en uno de los cafés de la plaza Uta el-Hamman, junto a la kasba, y tomarse un té a la menta mientras se observa a la gente pasar.


Llegado este punto te habrás dado cuenta que esta ciudad acoge a muchos turistas de todo el mundo. También mucho turismo del propio país que vienen a visitar la ciudad en viajes de un día, desde Rabat, Tánger y Casablanca.
Como anécdota curiosa, desde que llegamos a la estación de autobuses de Chauen hasta llegar al hotel, que fueron unos 20 minutos andando, nos ofrecieron hachís 6 veces, como quien te anuncia el menú de su restaurante, sin ningún tapujo ni discreción. Se dice que en la zona del Rif donde se encuentra Chaouen, se concentra el 50% de la producción de mariguana del mundo, y gran parte de la economía de esta zona se sustenta en este sector.


Puede que el turismo le quite autenticidad a la ciudad, pero a pesar de ello aún puedes vivir un Chauen auténtico con una influencia rural muy visible.
Si madrugas y sales a deambular por la medina a primera hora de la mañana conocerás un Chauen totalmente diferente: por las callejuelas afloran mercados improvisados de productos del camp. Mujeres campesinas, con sus peculiares sombreros de mimbre, bajan a la ciudad a vender los productos de sus huertas. El olor a cilantro impregna el ambiente mientras las tiendas de artesanía para el turista aún no han abierto.

 

5 cosas que hacer en Chauen:

  • 1.- Perderse por la medina sin rumbo fijo y tomar tantos te a la menta como se te antojen.
  • 2.- Subir andando a la mezquita española (unos 25 minutos) y gozar de una panorámica vista de toda la medina. Salir por la puerta Bab el-Ansar y seguir indicaciones.
  • 3.- Pequeño trekking por los alrededores de Chauen para conocer la vida rural. Una vez en la medina del español, sigue un camino que se adentra al monte, si lo sigues durante unos 45 minutos llegaras a un poblado donde podrás ver un horno comunitario donde las familias llevan su masa de pan a hornear, un molino de grano movido por animales, una pequeña mezquita, cabras, ovejas y un estilo de vida mucho más tranquilo que el de la ciudad. Si te ha sabido a poco, puedes seguir subiendo y disfrutar de bonitas vistas de la zona.
  • 4.- Visita al Mediterráneo: Desde Chauen puedes ir hasta la costa Mediterránea con un taxi en menos de una hora. Pescado fresco a buen precio asegurado en Oued Laou o Targa!
  • 5.- Parque Nacional Talassemtane: Hay un montón de rutas para visitar este parque nacional. A nosotros nos gustó mucho. Nos sorprendió encontrar estas montañas tan altas (+2000m) y que fueran tan verdes.

 

Tetuán: “Los ojos” de Marruecos

María Dueñas escribió la novela “El tiempo entre costuras”, una historia de superación personal, una novela colonial, un relato de conspiraciones históricas pero también políticas, novela de espías, historia de amores… un libro cargado de intensidad. Pues bien, parte de la novela transcurre en Tetuán, una joya marroquí: sin turistas, sin ser acosado por decenas de vendedores agresivos y buscavidas… Marruecos en estado puro.


Os dejamos un vídeo de Tetuán a la hora de la oración! El sonido estremecedor sale de lo alto de los minaretes llamando a los fieles a la oración!

2 comentarios
    • Marta & Gerard
      Marta & Gerard Dice:

      Hola Alicia,
      Pues Tetuán nos sorprendió porque no es turística y la medina está pensada para uso local y no uso turístico. Se percibe la vida auténtica de una ciudad marroquí… una joya!!

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