Myanmar – Burma: primeras impresiones

Llegamos a Yangón ya de noche, el calor y la humedad se hacen notar. Un autobús de los años sesenta nos espera a la salida del aeropuerto  para llevarnos al hotel (Mother Land Inn 2). Por el camino, sentados en las banquetas de madera del bus, vemos que la mayoría de los vehículos tienen ya varias décadas, y pese a circular por la derecha hay mucho de ellos con el volante a la derecha. Preguntamos al conductor y nos aclara que: la junta militar decidió en el año 1973 cambiar el sentido de circulación, con un afán de borrar toda influencia de su pasado como colonia inglesa. Muchos de los vehículos, con una antigüedad mayor que dicho cambio siguen teniendo el volante a la derecha!!

Aparte de intentar borrar toda señal de su pasado como colonia inglesa, la junta también ha dejado el país con un atraso increíble, comparándolo con sus vecinos (China, India o Tailandia). Caminando por las calles de Yangón, por ejemplo, te encuentras a un señor con una máquina de escribir redactando documentos para ciudadanos, para poderlos presentar a la administración.

El teléfono, que en nuestro país ha pasado de estar en todas las casas a ser una prolongación de nuestro cuerpo, aquí es aún un bien de lujo. Hay paradas callejeras donde los ciudadanos acuden a realizar sus llamadas.

Aunque viendo a estos operarios intentando realizar una conexión en este amasijo de cables entendemos que las comunicaciones no funcionen bien.

Esta sociedad, que no ha tenido opción a unirse al consumismo, ha desarrollado la capacidad de darle múltiples vidas a todos los aparatos, ya sea vehículos, electrodomésticos, etc… En Yangón hay calles enteras donde el reciclaje es su máxima y puedes ver muchos puestos donde se dedican a separar metales, rebobinar motores, reparar y despiezar de todo.

Al atardecer, cuando el sol ya no calienta tanto, las calles del centro se transforman en ricos y pintorescos mercados: los comerciantes distribuyen por el suelo todas sus mercancías, mientras los puestos de comida tienen sus wok a todo gas, llenando el aire con apetitosos olores. Los últimos rayos de sol iluminan este ajetreo dándole al ambiente una magia especial.

La religión está muy presente en todos lados, y en cada rincón de la ciudad encuentras una pagoda dorada, una imagen de Buda, un monje con túnica azafrán o una monja con túnica rosa…

Amnistía a los presos políticos de Myanmar, ¿apertura de la junta?

Hace un par días nos llegó la noticia que se ha dejado en libertad a cientos de presos políticos en Myanmar. Es una gran noticia para la mayoría de ciudadanos de este país, ya que se ve como un brote de esperanza: esperanza a que el régimen militar deje de oprimir a la población, restringida de los derechos y libertades básicas que todo ser humano debería tener. El único fin de tener a toda una nación oprimida, no es más que mantener los privilegios de unos pocos: unos pocos (junta militar) que viven a sus anchas a coste de todo el pueblo. Esta es una práctica muy extendida en todo el mundo, incluso en occidente (de manera más liviana y disimulada), pero aquí tiene unas dimensiones escandalosas, difíciles de entender en los tiempos que vivimos.

Quizás es porque Myanmar tiene un presente parecido a nuestro pasado contemporáneo (dictadura militar), o porque es un destino relativamente poco turístico, o por las cosas que otros viajeros nos han contado, pero sentimos simpatía y gran curiosidad por este país y sus gentes. Por suerte aquí estamos, apunto de volar a Yangon, con un mes por delante para conocer y aprender de éste nuevo pedacito de mundo.

Sabemos que vamos a un país con un régimen totalitario como el que describía George Orwell en 1984, por cierto libro prohibido en Myanmar, donde la libertad de expresión es una utopía, castigada duramente por la junta militar a aquellos que la persiguen. Vamos a un país donde tener una tarjeta de teléfono móvil cuesta 1.000$, un privilegio que muy pocos se pueden permitir. Donde los visados a extranjeros con profesiones como escritor, periodista o fotógrafo son denegados por la junta, donde no existen cajeros automáticos ni bancos y donde muchos libros están prohibidos.

La respuesta de occidente a esta tiranía se ha materializado en sanciones económicas, embargos y retirada de inversiones en el país. Una buena respuesta, si no fuera porque es parcial, ya que los negocios relacionados con el petróleo y el gas siguen estando en la lista de “permitidos” en occidente. Myanmar tiene buenas reservas de gas y petróleo que generan beneficios únicamente a la junta militar. Otro ejemplo de que la dependencia de los combustibles fósiles nos lleva a apoyar regímenes de este tipo.

Intentaremos viajar por el país evitando al máximo consumir productos y servicios cuyos beneficios vayan a la junta militar. Hay varias webs donde te dan recomendaciones para evitar esto.

Sabemos que en este país las comunicaciones no funcionan del todo bien, de modo que no vamos a poder actualizar el blog tan a menudo como quisiéramos.

Ko Samet: unos días de relax

Después de 2 meses, volvemos a encontrarnos con el mar…esta vez de tonos turquesa.

Resumen Nepal

Días de viaje: 22
Moneda y cambio
:
100 Rupias= 1 €
Coste medio diario: 17 € persona y día
¿Cuánto vale…?
. Una habitación doble con baño  400 Nrs (unos 4€)
. Una comida 150 Nrs
. 1 l de agua 10 NRs
. Un viaje en autobús/tren de 6 horas 300 Nrs
. 1h de internet   30 Nrs
. 1 cerveza de 650 ml: 250 NRs
. Afeitarse: 30 Nrs si eres local y 150 Nrs para los extranjeros

Comida favorita: Momos y Dal Bhat

Ruta: Lumbini- Chitwan-Pokhara-Annapurna Base Camp- Bandipur-Kathmandú

Medios de transporte utilizados: Bus, elefante, safa tempo ( autorickshaw eléctrico)

Libros que hemos leído:
. No Way down – Graham Boyle
. Healing emotions: Conversations with the Dalai Lama on Mindfulness, Emotions, and Health – Daniel Goleman

Películas que hemos visto:
. “Into the Wild” de Sean Penn en Pokhara

Si tienes pensado viajar a Nepal…
– El regateo debe hacerse de forma más sutil que en India: no fijes de primeras tu precio final pues el nepalí tiene un punto de orgullo y necesita ver que las dos partes ceden por igual.
Antes de ir a uno de los trekkings, os recomendamos pasar por el super a comprar productos energéticos tipo barritas, chocolatinas,… ya que arriba multiplican su precio hasta 10 veces.
– Recomendamos contratar los trekkings una vez en Nepal y no desde el país de origen ya que las agencias y operadores online cargan mucho dinero. Además hacerlo desde allí os da la oportunidad de conocer al equipo (guía y/o porteadores) antes de empezar…

El techo del mundo visto desde el aire

Sobrevolar Nepal es todo un espectáculo, las montañas más altas del mundo sobrepasan las nubes.