Las fallas de Valencia

Uno puede ver las calles de Pamplona, oler Santa Cruz de Tenerife, sentir Sevilla o tocar Valencia cualquier día del año. Sin embargo, vivir estas ciudades durante  los Sanfermines, en el carnaval, en la Feria de abril o en las Fallas es un espectáculo único que debería sentirse al menos, una vez en la vida.

Escaparse a Valencia en estas fechas, coincidiendo con el inicio de la primavera, te transporta a tu infancia, cuando todos los sentidos transcurrían en la calle.

La vista…en casi cada calle, a partir del  15 de marzo (día de la plantà), te encuentras una falla, una composición  de varios metros de altura que satiriza o experimenta. Las hay grandes y pequeñas, de cartón piedra, de madera o poliestireno, innovadoras, clásicas o barrocas, de colores fuertes o de tonos pastel… pero todas espectaculares para quien no lo ha visto antes.

El oído… cada día, desde el 1 y hasta 19 de marzo, a las dos en punto de la tarde no hay que perderse la mascletà, un espectáculo pirotécnico donde el protagonista no es la vista sino el oído y el sentir de las vibraciones. Hay que llegar con tiempo y situarse dentro de la plaza del Ayuntamiento para poder vivir intensamente los diez minutos que dura esta experiencia sensorial que puede superar los 120 dB.

El olfato… durante estos días las calles de Valencia se llenan de chiringuitos con buñuelos de calabaza, chocolate y churros que impregnan las aceras de ese olor tan rico al que pocos se pueden resistir.

El gusto… cómo no, de la paella, pero no de la paella que se puede servir en Valencia cualquier día sino el gusto especial de esas paellas que se cocinan en fallas en las comisiones falleras y que saben a gloria.

Y el tacto… el simple hecho de poder tocar la ciudad los días en que lo da todo, es único.

En España hay más de 8.000 municipios con miles de fiestas populares que los transforman en espectáculos únicos: ¿cuál será el siguiente?

Albarracín, sobre ti duerme el tiempo

“Albarracín,
quilla de piedra,
rojo penacho de cuestas y de arcadas,
sobre ti duerme el tiempo,
sólo pervive el agua”

Jose Antonio La Bordeta

Cataluña tiene su Cadaqués, Cantabria Santillana de Mar y Teruel… tiene a Albarracín que es, sin duda, uno de los pueblos más bellos de España.
Paseando por su singular casco histórico nos hemos sentido moros, cristianos, ganaderos y nobles de múltiples leyendas y cuentos que envuelven la historia de este municipio.
La nieve, el frío y el silencio nos han acompañado esta vez así que sigilosamente abandonamos las palabras y damos paso a las imágenes.

La Segarra: un oasis de tranquilidad


Puede pasar una vida entera y no ser suficiente para llegar a mirar lo que nos rodea. Tantos detalles cotidianos pasan desapercibidos a nuestros sentidos, tantos detalles a espaldas de nuestra curiosidad, ¿con qué criterio le concedemos más atención a una cosa que a otra? Mirar por primera vez con curiosidad algo que tantas veces hemos visto y descubrir en ello algo interesante es un proceso muy gratificante y de terrible humildad. Ver, mirar y contemplar…
Algo de esto nos ha pasado hace poco cuando hemos mirado La Segarra por primera vez, una comarca que habíamos visto centenares de veces, cruzado en multitud de ocasiones, usada como un simple trámite, lugar de paso…. La Segarra, una comarca olvidada de la provincia de Lleida, lugar donde el tiempo avanza a otro ritmo, y donde creemos que hasta el tiempo a veces se para y nos da la oportunidad de vivir más lentamente…, de observar, de contemplar.
Empezamos con lo que hemos visto; llanuras de campos de cereal se extienden a doquier, pequeños núcleos urbanos, algunos minúsculos, se muestran encima de colinas, uno aquí, otro allí. Ahora, en otoño, los campos están verdes y el cereal está brotando con fuerza y los muros de piedra seca separan terrazas que nivelan el terreno. Infinitos caminos sin asfaltar atraviesan campos, pequeños bosques y colinas prácticamente solitarias: caminos para gozar a pie o en bicicleta. Si se aparca la prisa y uno se adentra por alguno de los pequeños pueblos no se puede desaprovechar la ocasión de charlar con algún local y “robarle” parte del sosiego que han cultivado en este paraje.

Paisaje típico de la Segarra

Ermita de la Mare de Déu de la Soledad

Pudiendo presumir de ser la comarca con más castillos por metro cuadrado, la Segarra nos brinda la oportunidad de conocer multitud de fortalezas de frontera que afloran por sus pueblos, de visitarlas y de descubrir los usos que han tenido en diferentes etapas de la historia. Se pueden visitar por dentro e incluso escuchar historias de espíritus de antiguos inquilinos que aún parece que lo habitan…

Castell de les Sitges, Segarra

Castell de les Sitges, Segarra

Dicen que la Segarra está tan cerca, pero a la vez tan lejos por ser desconocida, pero os aseguramos que es un tesoro que merece la pena descubrir y por eso os proponemos que os acerquéis…
– Que os acerquéis a disfrutar de los colores, olores y sabores de la comarca.
– Que descubráis las maravillosas rutas a pie o en BTT que ofrece la zona.
– Que conozcáis a Jaume de Camins de Sikarra, un apasionado de esta tierra que os acompañará a conocer la Segarra mágica, la histórica, la medieval, la legendaria…aquella que sólo él, es capaz de transmitir.
– Que probéis uno de los pocos vinos ecológicos sin sulfitos del Celler Comalats, el espumoso de Analec y la genuina ratafía de Fassina Mercadé.
– Que paseéis entre la famosa calle de les bruixes en Cervera o sobre la antigua ciudad romana Iesso en Guissona.
– Que degustéis los sabores más tradicionales en La Redolta en Florejacs, un pueblo con encanto.
– Que veáis el tiempo pasar entre campos, bosques, verdes y amarillos en casa de Joan y Roser, La Collita.
-Que conquistéis uno de los mil rincones que tiene esta comarca y qué alcancéis a atrapar esos instantes de colores que ofrece La Segarra.
Pero sobretodo que os dejéis llevar por esta tierra encantada como lo hicieron una vez Manuel de Pedrolo, Joan Margarit, Jordi Pàmias o Josep Mª Espinàs o como lo hemos hecho nosotros ahora, de la mano de unos grandes embajadores de esta tierra: Maria Josep, Miquel y Jaume.

Para más información turística puedes visitar: www.lasegarra.org

Imágenes de la Segarra

Degustación de los sabores más tradicionales en La Redolta (www.laredolta.com) en Florejacs,

Degustar los mejores vinos y ratafias de la zona en Fassina Mercadé, Guissona. www.fassinamercade.com

El propietario de la entrañable bodega y degustación Fassina Mercadé, en Guissona.

Cata de vinos espumosos de la zona en la bodega Fassina Mercadé-

Restos del pasado Íbero y Romano, antigua Iesso, en el museo de Guissona.

Si quieres ver lo que otros bloggers cuentan de este lugar, no te pierdas…

Alexandre Lloreda http://literattours.blogspot.com.es
Xavier Sánchez http://elmarge.blogspot.com.es/
Esther Celma / Toni Flores http://imatgesdesilenci.blogspot.com.es/
Joan Morales http://blogs.descobrir.cat/asoliserena/
Carles Rué Miras http://www.a-l-aguait.blogspot.com/
Celia Lopez  / Enric Vilagrosa http://www.quadernsdebitacola.com/
Jordi Tunica Gros http://viatgepercatalunya.blogspot.com/
Marta Roqueta http://www.deviatge.cat/
Elisabet R. Luján http://donantunvoltet.blogspot.com.es/
Ivo Elies Oliveras http://blogs.sapiens.cat/medievalistesenbloc/
Vangelis Villar http://paisatgesculturals.wordpress.com
Meritxell Bohils / Xavier Serradó http://estemdevacances.blogspot.com.es/
Marta García /Gerard Valls http://www.dandolelavuelta.com/
Aleyda Andreo Moreno /Ariadna Campins Martín http://www.eligenuestraaventura.com