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¿Por qué vives donde vives? Cara y cruz de Singapur


Una burbuja en medio de Asia… sí, esto es lo primero que descubres en Singapur. Parece una ciudad-estado perfecta: todo limpio, gente educada, poco tráfico, sin ruidos, con muy buen sistema de transporte público, con un mobiliario urbano muy bien cuidado, muchas zonas verdes, gente haciendo deporte, mucha actividad cultural y muy segura. Así, a primeras, parece el sitio perfecto para vivir y trabajar… sin embargo, si miramos bajo la primera capa, se descubre el precio que hay que pagar por vivir aquí: todo, a cambio de libertad, como la sociedad que describía Aldous Huxley en su libro “Un mundo feliz”.
Singapur es un estado con un régimen híbrido, es decir, una mezcla con rasgos democráticos y totalitarismo. Es un país muy coercitivo donde cualquier acción que se desvíe está duramente castigada: por ejemplo, están prohibidas las manifestaciones y te multan con 1000 $ si te pillan comiendo chicle, bailando en lugares no autorizados o conduciendo con el coche sucio, sí lo has leído bien, por llevar el coche sucio!
Y para aquellos más sensibilizados… alucinaríais de ver el despilfarro energético de este país, que además importa todo lo que consume: aire acondicionado en todas partes a muy bajas temperaturas, macroedificios extrailuminados, y poca, muy poca conciencia de eficiencia y ahorro energético. A veces tienes la sensación que están climatizando espacios exteriores ya que sientes frío andando por la calle. Paradójicamente, siendo uno de los países más calurosos de Asia, es uno de los sitios donde más frío hemos pasado, dentro de los edificios, claro.
Pero bueno, volviendo al tema, Singapur nos ha llevado a reflexionar sobre la elección del lugar en que se decide vivir: qué pueblo, qué ciudad, qué país y qué rincón del mundo cada uno escoge para vivir y cuáles han sido sus preferencias y sus concesiones para hacer esa elección. Algunos prefieren la tranquilidad de un pueblo, otros la riqueza cultural de una ciudad: hay quien prefiere invertir tiempo en desplazamiento a cambio de vivir cerca del mar, y otros que, anteponiendo la educación de sus hijos, eligen un sitio concreto para vivir. Sea como sea, se trata de buscar el equilibrio, establecer preferencias y aceptar concesiones.
Singapur ofrece “un mundo feliz” a cambio de ceder algunas libertades… Si estáis dispuestos, este es vuestro sitio. Para los que no… habrá que seguir buscando!

Os dejamos con toda la galería de fotos de Singapur:

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